El amo dijo a su hijo: Los más viejos, matarían por arrancar un día más a sus miserables vidas. Por eso hacen todo lo que pueden para permanecer ignorantes. Los más jóvenes, en cambio, morirían por arrancarte una moneda más –y de paso, la vida.
El hijo preguntó: Entonces, ¿habré de matar a todos los jóvenes, para evitar que me maten?
Y su padre: ¡Oh no! Sus brazos son tu medio de vida. Lo único que harás es volverles del revés su filosofía.
Desde entonces, los viejos andan llenos de rabia joven. Y los jóvenes, enfermos de vieja ignorancia.
Créditos imagen: Haloocyn - About a dog... and a man

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