Pensar positivamente demuestra una cualidad de gran valor: permite resurgir de entre las cenizas. Pero dejar de dedicar tiempo a pensar en cosas que se consideran negativas, no convierte en positivas las cosas y no nos hace positivos a nosotros.
Dejar de pensar en lo negativo hace que dejen de aparecer soluciones para resolverlo y convierte a las personas en payasos de lo positivo: llevando máscaras con sonrisa, con la esperanza de que eso haga que las cosas cambien.
Cuando se empeñan tanto en que seamos y pensemos de una forma determinada es porque hemos dejado de empeñarnos en ser nosotros mismos.
Créditos imagen: Markmiller - Clown

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