No hagamos nada, no sea que vayamos a equivocarnos. No digamos nada, no sea que lo que repitan nuestras palabras sea una mentira. No movamos nada, no sea que el lugar exacto para las cosas sea el de antes de nuestra intervención.
Permanezcamos inmóviles. Ya se ha visto cuán lejos nos ha llevado tal costumbre.
Créditos imagen: ImageAfter - Hand stop

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