Nos dieron la libertad de expresar lo permitido y nos anularon la capacidad de criterio y opinión. De vez en cuando logramos dar con alguien capaz de hacernos ver dónde está el error, el truco, el timo. Celebramos tal hallazgo compartiéndolo con nuestro entorno. A veces, nuestro entorno no sabe de fronteras y otras, de enemigos.
Poco tiempo después de hallar y compartir, los que nos dieron aquella libertad de expresarnos nos expresan su libertad de anularnos, a golpe de amenaza carcelera contra nuestra forma de comunicar.
¿Cuánto tiempo más fingiremos expresarnos? ¿Cuántos barrotes acabará juntando ser poseedores de criterio y opinión?
Créditos imagen: WhatIMeantToSay - Img014

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