Cuerdo – ¿Que pasó loco?
Loco – Pues mira, aquí ando en mis cosillas de quejas y denuncias, de hacer tomar conciencia, de que la gente se apunte a ponerse en marcha en alguna dirección.
Cuerdo – Ya ves, qué loco, no vas a cambiar nunca. ¿Todavía no te convences de la locura que es pensar en todo eso?
Loco – No sé, sigo confiando en la fuerza de los jóvenes, en la capacidad de seguir avanzando de los humanos, en que un mundo más mundo y menos infierno es posible.
Cuerdo – Que no, que no, que te dejes de historias. Que es de locos pretender que todo esto cambie. Pero tú mismo. No voy a ser yo quien te cambie de parecer, que siempre me has resultado simpático. Venga loco, nos vemos.
Minutos después, el Cuerdo se encuentra con Otro que le pregunta:
Otro – ¿Qué pasa hermano? Oye, ¿aquel tipo no es el loco ese que va siempre por ahí hablando de cambiar las cosas?
Y contesta sin pestañear:
Cuerdo – ¿Loco de qué hermano? Locos nosotros, que dejamos que acabe hablando solo.
La vida sucede en la calle. Si no estás ahí para verlo, es posible que no te lo creas cuando te lo cuenten.
Créditos imagen: ImageAfter - Duch town people walking city streets

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