En este partido de fútbol que es España, el madri-barça político está a punto de finalizar el primer terremoto con empate a horrores. Mientras los trepanadores se escupen las faltas a la cara, en busca de un despiste del guardameta que permita a sus marionetas adelantarse en el marcador, el público asistente vocifera los nombres de sus juzgadores favoritos.
¡Nadie quiere perderse la fiesta depredadora del hambre y la miseria! El árbitro, enlutado en su hábito neutral, lanza el pitido que da comienzo al segundo temporal.
Créditos imagen: Mzacha - Artificial grass field

No hay comentarios:
Publicar un comentario