En una carta de dolido y cabreado periodista, el profesional escribe: "uno tiene la sana esperanza de que la mierda no te acabe salpicando".
Así resume, en pocas palabras, el más grave de los problemas de Es-Paña. Las reacciones, las quejas, la lucha, cuando la mierda salpica en propia cara. Así seguirá marchando, hasta convencernos de que no hace falta esperar a que la propia cara huela a mierda, para decir "basta".
Créditos imagen: Matti Mattila - Horse shit

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